Camboya: Día 3 – Battambang. El tren de bambú y los templos escondidos.

camboya-battambang-Alimentada por las aguas del río Sangker y a apenas 100km de Tahilandia, Battambang es el segundo centro urbano más importante del país. Una ciudad de arquitectura colonial salpicada de templos como el de Ek Phnom (a 11km), con su gigantesco Buda, y de actividades curiosas que realizar (como el divertido tren de bambú) y con una importante actividad artística y universitaria. Es una parada que merece la pena incluso para más de un día.

Nosotros, sin embargo, no teníamos más tiempo, así que tuvimos que conformarnos con las escasas 24 horas que pasamos allí, que por otro lado, disfrutamos al máximo.

rucksack Cómo llegar a Battambang desde Phnom Penh

Hay autobuses que salen de la capital de Camboya hacia Battambang por $6 y tardan unas 7 horas en llegar.

Otra opción un poco más cara ($10) que son las minivans que tardan unas 5 horas, incluyendo un par de paradas express para ir al baño y otra para comer. Atención si somos aprensivos en la carretera, porque estas minivans dejarían atrás al Delorean de Marty McFly en un abrir y cerrar de ojos. ¡Van flechadísimas!

camboya-02-battambang-01La comida de las “estaciones de servicio” es barata, pero igual no del gusto de todos los consumidores, por lo que si somos delicados, igual es una buena idea llevar nuestro bocadillo en la mochila.

La carretera hasta Battambang es bastante ancha, y está asfaltada en muchos tramos. Pero especialmente a la salida de Phnom Penh está todo en obras, con enormes socavones en la calzada y sin asfalto, con lo que basta que llueva un poco para que se convierta en un barrizal insufrible donde los vehículos quedan atrapados y se forma el atasco más monumental.

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Todavía recuerdo la cara sonriente de un conductor de tuk-tuk que mientras nuestra minivan se adentraba en la ciudad nos enseñaba un cartel con una mano que por un lado decía “Welcome to Battambang!” y entonces le daba la vuelta y por el otro: “Need tuk-tuk?” Finalmente él fue nuestro driver para las excursiones que hicimos por los alrededores de Battambang.

Allí donde pare la minivan o el autobús, habrá decenas de tuk-tuks preparados para llevaros a vuestros hoteles, aunque hay que estar atentos, porque insistirán en llevaros al hotel aunque esté a 20 pasos. Es buen momento para negociar con el conductor visitas para ese mismo día o el día siguiente, y el precio a pagar.

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Qué ver en Battambang

La ciudad se puede ver con un tranquilo paseo de un par de horas. En el centro se puede curiosear por el mercado y bordeando el río se pueden ver algunos edificios coloniales antiguos bien conservados.

Sin embargo, en los alrededores de Battambang tenemos todo un abanico de actividades y opciones que van desde visitar fábricas de papel de arroz, explorar templos ancestrales, a la Killing Cave, un escenario más del drama humano que fue la Kampuchea Democratica y donde habitan miles de murciélagos, pasando por supuesto por el divertido tren de bambú.

A continuación os detallamos algunas de ellas.

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El tren de bambú

El llamado tren de bambú,o norry en khemer, es un sistema de transporte resultado de la inquebrantable voluntad del pueblo camboyano a sobrevivir y a superar todas las dificultades que la turbulenta historia política del país les ha planteado.

Cuando los jemeres rojos llegaron al poder en 1975 en su afán de aislamiento total de Camboya, no tardaron en destruir la ya de por sí escasa línea ferroviaria y los trenes. Y así, una vez terminada la terrible dictadura, el país se encontró sumido en la más absoluta pobreza, y sin transporte por ferrocarril. Las carreteras eran entonces también casi inexistentes y peligrosísimas debido a las minas y a las continuas inundaciones.

Pero el ingenio de este pueblo les llevó a crear esta sistema casero de transporte: 4 ruedas recicladas de tanques y otros vehículos abandonados, conectadas por una correa a un motor, de segadoras, lanchas o motocicletas y sobre las que ponen una plancha de bambú de unos 4m de ancho más o menos y que circula a unos 50km/h aprovechando las vías abandonadas.

Por la vía corren trenes en ambos sentidos, así que cuando dos trenes se cruzan, los que menos gente lleven se bajan, se desmonta el tren en unos segundos, y cuando termina de pasar el otro tren, entre los dos conductores vuelven a montar el tren, y a seguir traqueteando por la jungla.

En teoría se puede llegar desde O Dambong, (lugar desde donde sale el tren a unos 4 km al sur de Battambang) a la aldea de O Sra Law, pero normalmente a los turistas los dejan en un pequeño poblado/puestos de souvenirs donde te asalta un ejercito de niñas pidiéndote en varios idiomas que le compres pulseras, ropa, postales. Y haciendo prometer que si te decides a comprar les vas a comprar a ellas, y no a las amigas. ¡Son muy pillas!

Allí también te dicen que le des una propina al conductor cuando regreses a la estación, pues cobran muy poco, aunque tú ya habrás pagado los $5 por persona que cuesta el trayecto ida y vuelta, así que de uno depende decidir si quiere gastar más dinero o no.

Montar en el tren es muy divertido, e incluso emocionante, pues vas atravesando a bastante velocidad una vegetación exuberante, campos de arroz y cruzando puentes que parece que se van a desmoronar tras el paso del tren. De vez en cuando también hay ganado en las vías, lo que le da todavía un poquito más de emoción si cabe al viaje.

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Foto by Luisma

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Templos de Battambang: Wat Ek Phnom

Como hemos comentado antes, hay varios templos khemer que se pueden visitar en los alrededores de Battambang. Nosotros nos decidimos por visitar el antiguo templo y la modera pagoda de Wat Ek Phnom.

Está situado a unos 13 km al norte de Battambang. En el camino se pueden hacer algunas paradas curiosas, como visitar una granja de cocodrilos y una antigua planta embotelladora de Pepsi, pero como nosotros no disponíamos de mucho tiempo, nos dirigimos directamente al templo.

Lo que más impacta al llegar a la explanada donde se encuentra el templo es el gigantesco Buda de 28 metros de alto que se encuentra junto a un colegio. El Buda, que fue construido por la gente el pueblo, no está terminado, pues el gobierno paralizó las obras por motivos de conservación y protección del templo centenario.

El antiguo templo de Wat Ek Phnom data del siglo XI y está formado por varias torres con tallas en las puertas. Algunos relieves están bien conservados pero por lo general el estado de conservación es bastante lamentable. Además llama la atención el estado de derrumbe de algunas torres y de inestabilidad de la estructura en general, y sin embargo se permite a la gente subir y trepar por las piedras, sin que nadie controle si la gente está respetando el yacimiento.

Cuando estuvimos visitándolo había un grupo de unos 10 o 15 adolescentes disfrutando de las ruinas como si fuera un parque, sentados en las piedras caídas, subiendo a las torres, haciéndose selfies, peleando, jugando. Pasando el rato, básicamente, pero subidos en un templo en ruinas con más de más de 1000 años de antigüedad.

Y no es que no haya nadie para vigilar, pues a la entrada bien que una pareja de agentes uniformados te cobran los $2 que vale la entrada a no nacionales. Es más bien un tema de dejadez.

Pero es precisamente el hecho de que esté en ruinas lo que le da un encanto especial a este templo y el ambiente tiene una atmósfera especial, pues la luz se filtra entre los árboles y juega con el humo de los muchos inciensos que se queman alrededor del templo.

Junto al templo angkoriano, encontramos también una pagoda moderna que impresiona por el tamaño y la profusión en la decoración.

Foto by Luisma

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Foto by Luisma
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Foto by Luisma
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Foto by Luisma

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rucksackCómo moverse por Battambang

Si estamos pensando alquilar probar la experiencia de conducir una moto en Camboya, igual Battambang no es un mal lugar para empezar. A pesar de ser la segunda ciudad más poblada de Camboya, el tráfico de Battambang no tiene nada que ver con el caos descontrolado de Phnom Penh. Así que una opción posible para moverse con toda libertad por los alrededores de la ciudad a vuestro ritmo sería alquilar una moto.

Nosotros en cambio, como ya hemos comentado, contratamos los servicios de un tuk-tuk que por $20 nos llevó a las dos excursiones a las 4 personas. ($5 por persona por todo un día de transporte). La verdad es que le podíamos haber regateado bastante el precio, pero estábamos casi recién llegados a Asia y el precio nos parecía tan barato comparado con precios europeos, que ni nos lo planteamos. Probablemente nos hubiera llevado por $12 o $15.

Creo que si volviera a Battambang volvería a escoger el tuk-tuk como medio de transporte, más que alquilar una moto, pues así en los trayectos se puede disfrutar del increíble paisaje sin tener que preocuparse del tráfico ni de los socavones en las carreteras.

Para movernos por la ciudad de Battambang propiamente dicha lo más sencillo es simplemente, caminar. Es cierto que hay algunos lugares de interés (pequeñas pagodas, el circo) que quizá están un poco más alejados del centro pero a una distancia en realidad caminable. Y además siempre te puedes volver al hotel en tuk-tuk si te sientes cansado al final del día.

Una referencia fácil de obtener un punto de referencia para orientarse en la ciudad es la enorme rotonda de Vishnú, en la nacional 5, cerca del aeropuerto (que se encuentra dentro de la ciudad).

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Foto by Luisma
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Foto by Luisma

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rucksack Dónde comer en Battambang

Como estuvimos a penas 24 horas no nos dio tiempo a probar muchos sitios para comer, pero los dos que visitamos nos parecieron totalmente recomendables.

En primer lugar, a medio día fuimos al restaurante vegetariano Te Kuch La.a, en la calle La He, que nos sorprendió gratamente por lo delicioso que estaba todo. Platos vegetarianos saciantes y sabrosísimos y a muy buen precio. Rollitos voladores, dumplins de cristal y noodles con champiñones con los que comimos 4 personas ¡por $6.8 todo!

Por la noche también acertamos de pleno cenando en el restaurante Khemer Delight, situado en la calle 119 en una antigua casa colonial francesa. Es un lugar acogedor, con una decoración atractiva con detalles curiosos como los paraguas de monjes budistas que hacen las veces de lámparas y dan una luz cálida muy agradable al local. Aquí pudimos degustar algunos platos típicos de la cocina khemer como son el lok-lak (una ensalada templada de ternera), la berenjena frita con pollo, que estaba increíble de buena, unos noodles con gambas estilo tailandés que también estaban buenos pero picaban muchísimo y una calentita sopa de hoja de plátano, pollo y leche de coco, con un sabor super exótico y sorprendente.

Todo ello regado con unas buenas y fresquísimas cervezas Cambodia nos costó un total de $22 ¡para una comilona de 4 personas!

Atención que, a pesar de servir comida tradicional khemer excelente, el dueño es extranjero y se pasa por las mesas para ver si todo está bien, pero nosotros nos pensábamos que era un guiri perdido con ganas de buscar compañía (el perfil de hombre mayor de 50, occidental, que viaja solo, en Asia es difícil no relacionarlo con turismo sexual) y nos hicimos un poco los locos cuando vino a nuestra mesa a preguntarnos cómo iba la noche. Luego vimos como se metía hacia el interior del restaurante y desaparecía tras una puerta y comprendimos que era el dueño. Jajjaja.

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rucksackDónde dormir en Battambang

Como ya comentamos en la nuestra guía de Phnom Penh, en esta etapa viajamos un grupo de 4 personas, así que a la hora de elegir alojamiento, buscábamos algo que se adaptara lo más posible a los distintos estilos de viaje de cada uno.

Después de valorar varias opciones como el Ganesha Guest House o Ramchang Guesthouse decidimos decantarnos por el Banan Hotel, por la cercanía tanto al lugar donde llegaba la minivan del Phnom Penh y al puerto desde donde saldría el barco que nos llevaría a Siem Reap.

No es un hotel barato para los precios en Camboya, pero sí para los europeos. Una noche en una habitación doble con baño privado, limpia y amplia $18. No incluía el desayuno.

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Estas son nuestras recomendaciones, basadas en nuestra experiencia viajando por esta parte de Camboya, pero se quedan muchas cosas por hacer, como el famoso circo Phare Ponleu Selpak y otros templos de los alrededores que hemos mencionado de pasada, pero que seguro que tienen también mucho más que contar. ¿Quizá tú has visitado esta zona y puedes enriquecer este post contándonos tu experiencia en los comentarios? ¡Nos encantaría escuchar también tu historia!

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Porque no llevo gafas me reconoceréis.

7 Comments

  1. Siempre es un placer acompañarte en tus viajes. ¡Gracias por compartirlos! Un beso muy fuerte

  2. Me encanta viajar contigo pero yo en el minivans no me monto. Sin embargo en el tren de bambú si que me montaba yo. Preciosas fotos y precioso recorrido. Tengo una duda. ¿La sopa de hojas de plátano sabia a plátano?. Un beso

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  4. Qué bonito los templos, nada parecido a lo que yo he visto hasta ahora. Y qué aventura lo del tren, jejeje. Inmejorables las fotos, la comida parece que la puedo saborear, jajaja. Curioso vuestro incidente con el dueño del restaurante. 😉

    • Creo que lo del tren es el tipo de actividad que te encantaría. La verdad es que resultó un día muy divertido e interesante cuando en principio no sabíamos muy bien qué esperar. ¡Eso es lo genial de los viajes!

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