El cañón de Añisclo

Tras la paliza del primer día, decidimos tomarnos el día siguiente con tranquilidad. Nos levantamos y tras recoger la tienda y desayunar en el mismo camping partimos hacia Escalona, donde íbamos a recabar información sobre el cañón de Añisclo, y la posibilidad de ver el aporte de cordero que dan al quebrantahuesos en el sector de Escuaín. Sin embargo, cuando le pregunté a la chica de información sobre el día y la hora en que esto se producía, me dijo que eso era información interna del parque, y que no me la podía dar. Tampoco me quiso decir donde estaba el comedero. Me pareció un poco extraño porque la chica de Torla si que había mencionado el comedero, y nos había dicho que pidiésemos más información aquí. Además de que la persona que me había recomendado visitar esta zona del pirineo para avistar el quebrantahuesos había conseguido esa información sin problemas en Escuaín.

Peña Montañesa - Sierra Ferrara
Peña Montañesa – Sierra Ferrera

En Escalona aunque es un pueblo pequeño se pueden encontrar varios restaurantes y tiendas de deporte de montaña, a parte del punto de información del parque. Nosotros comimos unos platos combinados bien de precio en el restaurante Arnal, que tenía una agradable terraza desde donde se observaba la Peña Montañesa de la Sierra Ferrera.

Nuestro camping, llamado Camping Valle de Añisclo,  se ubicaba sin embargo en la carretera de Añisclo, cerca de la localidad de Puyarruego, esta vez, junto al río Bellós.

Y justamente junto a ese río me quedé sobadísima durante varias horas después de comer, hasta que a las 7 de la tarde me desperté pensando… ¡el cañón de Añisclo!

Saltamos rápidamente al coche, porque aunque todavía quedaban varias horas de luz, había que tener en cuenta que en el interior de un cañón anochece mucho antes.

Nada más que hacer la carretera que lleva hasta el cañón ya merece bastante la pena. Es una carretera estrechísima. pegada a las paredes de la montaña y bordeada por barrancos, pero DE UN SOLO SENTIDO, con lo cual no hay que ir con pánico de encontrarse un coche de frente en cada curva y se puede disfrutar a tope de las impresionantes vistas dentro del cañón.

Carretera Escalona - Vió
Carretera Escalona – Vió

Nos encontramos algunas personas en el camino, con los coches parados, haciendose fotos, a los que tuvimos que pedir que nos dejaran pasar en los siguientes apartaderos, para poder seguir nuestro camino hasta San Urbez, donde empiezan las rutas.

Nuestra idea era hacer algo tranquilito,, nada de las tres horas necesarias para llegar a La Riapareta, pero sí algo como de una hora ida y vuelta. Parecía perfecta la ruta que llega hasta el Puente Sangons (30′) y luego volver al parking por el  río Aso, pasando a la ida por la Ermita de San Úrbez.

Senderos Cañón de Añisclo
Senderos Cañón de Añisclo

Cuenta la leyenda que San Úrbez se empleó como pastor para poder estar cerca de la naturaleza y meditar. Vivía en refugios y cuevas, como la cueva de Sestral que es donde se encuentra hoy día la ermita. Se le atribuían poderes curativos, se decía que podía quitar la sed de cualquier viajero y que podía hablar y controlar a los animales, así como las tormentas y otros fenómenos atmosféricos.

Ermita de San Úrbez
Ermita de San Úrbez

Pasamos esta ermita y seguimos andando a buen ritmo por una sencilla pista que poco a poco va descendiendo hasta el río Bellós.

La ruta es una preciosidad, pero cada vez tenemos menos luz y empezamos a preocuparnos por la carretera de vuelta. Las carreteras en esta zona son muy estrechas y no tienen señalización horizontal, y sin conocerlas es difícil y cansado circular por ellas. Además es frecuente encontrar animales en la calzada. Si a todo esto, le sumamos la oscuridad de la noche, se nos planteaba un camino de regreso algo inquietante.

Sendero Cañón de Añisclo
Sendero Cañón de Añisclo

Finalmente, no pudimos llegar más allá, pues nos iba a quedar poca luz incluso para volver caminando, y también tuvimos que descartar la opción de volver por el río Aso y dirigirnos directamente al coche, con toda la pena del mundo por la preciosa ruta que íbamos a dejar sin hacer y yo con bastante cargo de conciencia, pues había sido yo la que me había echado la siesta junto al río. La moraleja es: Si por la tarde quieres andar, una comilona y un pazón de cerveza no te puedes dar. 🙂

Finalmente, nos alegramos de tomar la carretera con algo de luz pues es malísima. De día ha de ser una preciosidad pues tiene una altura considerable y se aprecia todo el valle. Sin embargo, de noche a penas si veíamos los baches y agujeros del firme. La verdad es que en el punto de información podían habernos avisado del estado de la carretera. Íbamos tan tensos que ni nos dimos cuenta de que ya habíamos llegado al camping y nos lo pasamos de largo, pero me di cuenta por suerte, al reconocer los maceteros y las escaleritas de la entrada.

Así que el cañón de Añisclo se nos queda como algo visitado, pero no explorado. Un motivo más para que aumenten las ganas de volver.

Cañón de Añisclo
Cañón de Añisclo

6 Comments

  1. Esa ruta sí sería de nuestro nivel, no? Esa sí que es una carretera pintoresca 🙂

    • Yo creo que sí que se puede hacer. La verdad es que igual hasta con el carrito de las peques. Pero no lo puedo asegurar porque no sé qué hay más alante. Lo que NO recomendaría en absoluto es ir en caravana por la carretera de Buerba a Escalona. Si alguna vez vais, informaros bien de si hay otra alternativa, (que creo que no) o hacedla de día y sin sueño.

  2. ¡Qué bonita la ermita entre las rocas!!!

  3. Vaya cañon y la ermita allí casi aplastada por la piedra impresiona

  4. Bueno, una comilona y una siesta al lado del rio, también es algo maravilloso y muy aconsejable para hacer durante las vacaciones, no? 😀
    Me ha encantado la ermita

  5. Pingback: 10 cosas que ver y hacer en los Pirineos | El Caldero de Nimuë

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