Ruta: Pradera – Senda de los Cazadores – Faja de Pelay – Cola de Caballo – Valle de Ordesa – Pradera

 (PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y MONTE PERDIDO)

Vista del Cilindro de Marboré, Monte Perdido, Soum de Ramond y el valle de Ordesa desde la faja de Pelay
Vista del Cilindro de Marboré, Monte Perdido, Soum de Ramond y el valle de Ordesa desde la faja de Pelay

Volver a la montaña ha sido como un reencuentro conmigo misma después de tantísimos años. Es cierto que no es como antes, que ya no puedo ir cargando con una mochila de 20 kilos y andar 15 horas, pero el reencuentro ha sido más que suficiente.

Lo malo: la poca planificación. Y no me refiero a las rutas y demás, que esta vez no hemos hecho ninguna tontería, si no a la falta de preparación física. Meternos la paliza de hacer esta ruta el primer día después de años sin hacer rutas largas por el monte….no fue muy buena idea, a deducir por el estado de mi rodilla el resto del viaje y aún hoy día. Pero vamos que mereció la pena del todo y avivó las ganas montañeras para este otoño.

Nos levantamos un poco antes de las 6 de la mañana en el camping, con la intención de coger el bus de las 7 hacia el Parque Nacional. Nada más abrir los ojos, me dice mi compañero en la tienda de campaña: “¡¡EL COCHE!!  ¡¡NOS LO HEMOS DEJADO DENTRO DEL CAMPING Y LA BARRERA NO ABRE HASTA LAS 8!!”

Bieeeeeeeeeeeeeen!! Yo a esas horas de la mañana soy un zombi descerebrado así que no reaccioné mucho, simplemente seguí haciendo las cosas que ya había pensado la noche de antes hacer. Nos vestimos, preparamos las mochilas con la comida y el agua y la crema del sol y echamos a andar.

En realidad del camping a la parada del autobús había unos 15 o 20 minutos andando, ¡pero podía haber sido 1 hora! No lo habíamos pensado en absoluto. Pero estuvo bien, porque así fue algo que tuvimos en cuenta en adelante. Y además el paseito nos sirvió un poco para ir calentando los músculos.

Pero no fue la única liada, nada más empezar a andar yo me di cuenta de que me había dejado la SD de la cámara en el portatil la noche anterior, con lo que llevaba la cámara de fotos pero no podía almacenarlas! Menos mal que mi colega resolutivo se le ocurrió compartir la de su cámara, y nos la íbamos turnando para hacer las fotos ya que él llevaba el tele casi todo el rato y las fotos se organizan en carpetas distintas, una para cada cámara.

Autobuses de acceso al Parque Nacional de Ordesa

Al final cogimos el autobús de las 7am tal y como lo habíamos planeado, a pesar de nuestra caraja (la matutina y la general 🙂 ). El bus llevaba bastante gente, muchos con niños que iban a hacer la ruta por el valle, y algunos montañeros más aguerridos que luego encontraríamos por la senda de los cazadores, normalmente para adelantarnos ellos a nosotros. Aun así, el autobús no iba lleno del todo.

El Servicio de Autobuses de acceso al Valle de Ordesa funciona básicamente en Semana Santa, periodo estival y en el puente del pilar. En verano, los intervalos de salidas, a partir de las 8 de la mañana son cada 20 minutos, y antes de eso hay a las 6am, 7am y 7:30am. El último autobús que sube es a las 7 de la tarde y que vuelve a Torla a las 22:00. (Consultad porque en otoño empiezan más tarde y terminan antes).

Ida y vuelta son 4,5€ por persona, y solo ida 3€ (La vuelta andando son unas 2 horas). Los tickets de autobús no tienen día ni hora, se pueden usar cuando uno quiera, lo cual es muy conveniente pues te permite alargar o acortar las etapas sobre la marcha.

La senda de los Cazadores en el Parque Nacional de Ordesa

Mapa del valle de Ordesa
Mapa del valle de Ordesa

En la ilustración del Valle de Ordesa está marcada con puntos rojos el itinerario de ida, y con puntos verdes el itinerario de vuelta. Unos 21 kilómetros en total. Una vez hecha pienso que ya que no íbamos muy preparados físicamente hubiera sido casi mejor, subir al refugio de Goriz (otra hora y pico de subida) pasar allí la noche y bajar al día siguiente ya más descansados.

Pero pensamos que la ruta de vuelta sería llanita y decidimos hacer el kilometraje sin pensar en que en realidad tenía bastante desnivel, esta vez hacia abajo, y que con los músculos cansados es realmente lo que más duele (mi uña morada del dedo del pie lo atestigua).

El comienzo de la ruta está bien señalizado desde el parking donde te deja el autobús. Tenemos que desviarnos a la derecha y abandonar a la corriente principal de caminantes que se dirigen al valle. Poco después de cruzar un puente, comienza la ascensión. Se trata de un desnivel de casi 700m en 4,5km.

Perfil de la Etapa
Perfil de la Etapa

Se puede hacer, sin ser un experto montañero, pero DESPACIO, y parando las veces que haga falta. En el centro de recepción nos dijeron que se tardaba 1,30 en hacerse. Nosotros tardamos 1h 50min, lo cual no está mal, pensando en que paramos a hacer fotos, a respirar, beber agua, comer una galleta…

Circo de Cotatuero desde la senda de los cazadores
Circo de Cotatuero desde la senda de los cazadores

Lo bueno de esta parte es que vas dentro de un bosque con lo cual hasta si tienes algo de vértigo se puede hacer, además la sombrita ayuda a compensar la temperatura del cuerpo que sube por el esfuerzo. Lo que no es nada recomendable es hacer esta senda de bajada, sobre todo si ha llovido, porque resbalar puede ser lo más fácil del mundo.

Finalmente, tras casi dos horas de ascenso, se llega al mirador de Calcilarruego a 1,950 metros de altura, y uno puede disfrutar del sol que sale por detrás de las montañas y de las espectaculares vistas de Gallinero y Fraucata.

Allí nos encontramos con algunos de los montañeros que nos habíamos ido encontrando por el camino. Nos hicimos fotos unos grupos a otros y a partir de aquí cada uno siguió por su camino cada uno con un destino distinto.

Mirador de Calcilarruego
Mirador de Calcilarruego

Ruta de la faja de Pelay en Pirineos.

Nosotros nos disponíamos a hacer la faja de Pelay y fue uno de los momentos más gratificantes del día. Una faja llanita y bien marcada con unas vistas excepcionales del valle de Ordesa, y con los buitres acompañándonos en el camino (supongo que sabían que tarde o temprano íbamos a acabar “muertos” 🙂 ).

Brecha de Roland desde la Faja de Pelay
Brecha de Roland desde la Faja de Pelay
Rapaces acechando en la Faja de Pelay
Rapaces acechando en la Faja de Pelay
Valle de Ordesa
Valle de Ordesa
¿Edelweis?
¿Edelweiss?
serbal de los cazadores
serbal de los cazadores

Poco a poco, vamos avanzando por la Faja de Pelay, disfrutando de cada cosa que encontramos en el camino, un claro donde sentarse, una flor, un árbol desconocido… y las vistas siempre cambiantes conforme avanzamos, hasta que finalmente aparecen ante nosotros los tres guardianes del valle, Cilindro de Marboré, Monte Perdido, Soum de Ramond. Le hacen a uno sentir pequeño, feo e insignificante, y sin embargo, cuanto daño pueden hacer estos serecillos tan feos e insignificantes con una simple colilla mal apagada.

Porque aunque parezca que la gente que viene a estos lugares, tiene que tener una sensibilidad especial, no dudéis que os encontrares colillas tiradas a lo largo de todo el camino, igual que hace la gente en la playa, (donde es igual de asqueroso, pero bastante menos peligroso).

Cilindro de Marboré, Monte Perdido, Soum de Ramond
Cilindro de Marboré, Monte Perdido, Soum de Ramond

Finalmente se llega al punto de cruce de caminos, donde podemos iniciar el ascenso a Góriz escalando o por sendero, o donde se puede bajar hasta el valle y llegar a la cabecera dónde se encuentra la Cola de Caballo. Si volvemos la vista atrás se ve la faja por la que acabamos de llegar. ¡Parece increíble pero así es!

Faja de Pelay desde el Valle de Ordesa
Faja de Pelay desde el Valle de Ordesa

Cruce de caminos

 

Cascada de la Cola de Caballo en el valle de Ordesa

Muy poco después de este punto se llega a la archifamosa cascada de la Cola de Caballo, que en nuestra visita se notaba estar sufriendo los estragos de la sequía veraniega y apenas unos hilillos de agua fluían pared abajo hasta el estanque que luego se convierte en el río Arazas.

Cascada de la Cola de Caballo
Cascada de la Cola de Caballo

Durante un buen rato, la ruta es llana, tranquila y preciosa, con sitios increíbles para parar a comer el bocadillo o simplemente tumbarse a oír crecer la hierba y respirar ese aire limpio que huele sólo a montaña, a verde y a mierda de vaca.

Río Arazas y la Faja de Pelay
Río Arazas y la Faja de Pelay
Pastando a los pies del Monte Perdido
Pastando a los pies del Monte Perdido

Conforme retrocedemos por el valle el sendero se hace un poco más abrupto, y comienza la bajada. Pero el esfuerzo de las piernas tiene su recompensa visual, pues conforme nosotros bajamos, también baja el río, que va formando cascadas y saltos a lo largo de toda la ruta. Las primeras son las Gradas de Soaso, justo antes del Bosque de las Hayas que nos da un respiro del sol que a está ya bien alto y es implacable.

Gradas de Soaso
Gradas de Soaso

Hay gente que se esta bañando en las distintas pozas que se forman a lo largo del río, (incluyendo en la misma base de la Cola de Caballo) y la verdad es que el calor, y el cansancio es lo que nos pide a gritos, pero es una de las cosas que están prohibidas por las normas del parque y aunque seremos los únicos tontos que no lo hagamos, decidimos aguantarnos un poco, y bañarnos luego en el río Ara que pasa junto al camping.

Bosque de Las Hayas
Bosque de Las Hayas

A esta altura de la ruta contemplamos una escena muy graciosa que nos recordó a nuestros amigos que también gustan de andar por el monte y que tienen niños pequeños. Una mujer se cruzó con nosotros en sentido ascendente y nos llamó la atención que iba exageradamente despacio. Cuando nosotros giramos el zigzag que describía la senda vimos que tras ella iba una niña de unos 5 o 6 años, que le dice “Mamá!” y la madre le grita “¿qué?” y la niña dice “Estoy cansadaaaaa”…. Jajajjaa nos imaginamos cuantas veces se lo habría dicho para llegar hasta ahí! Pues aún quedaban casi dos horas hasta el parking y en la dirección que ellas iban, por lo menos unos buenos 15 minutos de subida hasta las gradas (a un ritmo normal). Nosotros mismos estábamos ya cansadísimos, mi rodilla empezó a quejarse con cada paso de bajada y el resto de las piernas no se podían creer que llevasen tantísimo rato andando.

Después vinieron las cascadas del Estrecho y de La Cueva y más delante la Cascada de Arripas de las cuales no pudimos disfrutar como se merecían, y no bajamos a ellas, pues el cansancio acumulado estaba haciendo estragos en nosotros.

Cascada de Arripas
Cascada de Arripas

Aunque de todas formas estaba todo muy seco, así  no íbamos a poder apreciar la espectacularidad de estas caídas de agua en todo su esplendor. Los que hayáis visitado esta zona en otra época del año, seguro que notáis la diferencia.

Finalmente llegamos al punto de partida, tras un rodeo estúpido por hacer caso a una señal, pues nos desvió por un paseo acondicionado con tablones de madera, que tiene como banquitos para sentarse, que es bonito, pero teniendo en cuenta la reventaera que llevábamos, hubiésemos preferido ir rectos por el sendero normal.

Cuando llegamos al punto de información, yo reuní fuerzas para ir al baño, pues no había ido en todo el día, pero mi compañero simplemente se quedó tirado en el primer árbol que vio, incapaz de moverse ni para ir al baño. En este momento llevábamos 10 horas andando, sumando las paradas y las 200mil fotos y la caraja, pero 10 horas. La ruta, si uno está mínimamente en forma se supone que se hace en unas 6 o 7.

Dejamos que se nos escapasen dos autobuses de vuelta a Torla, aunque estábamos a apenas 60 metros de la parada. Los veíamos llegar, a la gente subirse, y los veíamos salir, pero no nos podíamos mover. Cuando me quité las botas me dí cuenta de que la uña del dedito del pie estaba cambiando a morado chungo, (días después sería también el dedo) así que me quedé un rato tirada aireando los pinreles, sin importarme ya ni las avispas que venían a rallarnos.

Después de un ratazo, por fin conseguimos reunir las fuerzas suficientes para arrastrarnos hasta la parada y una vez allí las suficientes para mantenernos de pié en la cola del bus, subirnos a él y vegetar.

Tarde en Torla

Cuando llegamos a Torla…. ¿os acordáis amiguitos? ¡¡El coche se había quedado en el camping!! Así que había que volver andando… ¡Ni hablar! Nos tiramos en el bar que había al lado de la parada a tomarnos unas cervezacas (a las 6 de la tarde, sí ^__^’ ). Después de un buen rato, y aunque parezca incomprensible decidimos entrar al intersport que había justo al lado del bar, porque yo me había ido a andar con unos leggins del Kiabi, estos que son para poner debajo de vestidos cortos, con lo que, al sentarme en la primera piedra de gratino, se hizo un agujero en el cachete que tenía toda la pinta de ir a más. Así que me decidí a comprarme unos pirata de Icepeak que estaban de oferta, con sus tirillas reflectantes y todo, mu profesionah. (Luego me hicieron todo el apaño el resto del viaje, pero no sé como fuimos capaces de entrar a comprar con el cansancio).

Río Ara, junto al camping
Río Ara, junto al camping

Después de esto, ya sí, nos dirigimos hacia el camping, aunque no llegamos tampoco del tirón, nos echamos en el río a refrescar los pies y los músculos, después del palizón y un rato después ya sí, llegamos al camping. Nos duchamos, y ya en coche, volvimos a Torla, donde esta vez sí encontramos mesa para cenar, y como estábamos enmallaos nos pedimos un menú concretamente en el restaurante La Brecha. Yo comí sopa de bolitas (que me preguntaron si la quería espesa o caldosa y me conquistaron) y chuletas de cordero. Estaba todo muy bueno. Y además el menú incluía agua y vino, una botella con denominación de origen Somontano, que ayudó a aliviar y olvidar los dolores musculares, y a conciliar en sueño olvidándonos de nuestros roncadores vecinos de parcela.

Habíamos sobrevivido a la Senda de los Cazadores 🙂

Valle de Ordesa
Valle de Ordesa

9 Comments

  1. Hay pillina ahora entiendo lo de tu rodilla y de la uña del dedo no me habias dicho nada. Bueno tienes unos meses para reponerte antes de que vuelvas a hacer de cabra. Por las fotos veo que merece la pena perder una uña del dedo y pasar el invierno con zapatos anchos. Te quiero

  2. Esto sí que no me lo puedo perder, ya has hecho que me pique el culo. Pero para ir con la niña tengo primero que darle más batalla de senderismo por lo que veo, jejeje. Por cierto, si quieres este año te voy avisando de las rutas que hacemos por si te quieres venir con nosotros. Besos!

    • Yes, please! 🙂
      Para ir con la niña la recomendable es solamente la que va por el valle, (pradera-coladecaballo-pradera) y aún así son unas 5 horitas de ida y vuelta.

  3. Es preciosa la zona, y tus fotos. Nosotros seguiremos explorando el Pirineo poco a poco, adaptándonos a nuestras peques…

  4. La verdad es que nosotros nos quedamos con todas las ganas de hacer la senda, pero en la época en que fuimos al final resultó mejor subir a goritz y volver por el mismo sitio. Al leerte recuerdo nuestras miles de paradas a hacer fotos a cada cosa, nuestra rebentaera y las colas para el autbobús. (en nuestro caso había tanta gente que tardamos bastante en conseguir montarnos, y hacía frio. :S). Y me dan unas ganas locas de que lleguen nuestras vacaciones y poder subir alli de nuevo!! 😀
    Espero que tu rodilla y tu pie se mejore guapa!!!
    Mil besitos

  5. Con tu dedo amoratado, has conseguido volver a ganarme en pies feos 😛
    Me encantan los paisajes, y las florecillas montañeras, además sales tú muy guapa.

  6. Pingback: 10 cosas que ver y hacer en los Pirineos | El Caldero de Nimuë

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