Lagunas de Ruidera en coche (II)

Recorrer las lagunas de Ruidera en coche, es en realidad un paseito corto, si se hace del tirón, y un poco más largo si se para uno a disfrutar de las cascadas que tienen acceso desde la misma carretera. No es lo mismo que hacer una ruta a pie, pero para según que gente que no pueda o quiera andar mucho, puede ser una buena opción. A nosotros nos moló haber hecho una cosa un día, y otra al día siguiente.

Lagunas de Ruidera - Mirador de las Canteras
Lagunas de Ruidera – Mirador de las Canteras

Lo primero que hicimos por la mañana después de desayunar fue subir al Mirador de las Canteras, para tener una vista panorámica de las lagunas que bordeamos el día anterior por la tarde, asi como del resto de las lagunas. Al mirador se llega por una empinada cuesta señalizada con un cartel que indica el camino al mirador. Cuando uno empieza a subir, tiene la sensación de haberse equivocado, pues es todo chalets y zona urbanizada con farolas y aceras, aunque aún por construir. Pero después de un ratín de subir y subir, se llega al mirador en sí, cerca de unos depositos de agua. Si lo hubiesemos sabido, y no hubiesemos acabado tan tarde de nuestra excursión, este habría sido el sitio ideal para ver el atardecer.

Después de un rato allí, decidimos seguir nuestro camino hacia el mirador de las tobas donde habíamos estano la tarde anterior, pero esta vez desde el otro lado. Nada más llegar, por supuesto nos esperaba el típico señor con su publicidad de restaurante. Y mira que era temprano, pero está claro que si uno no se mueve, no se come una rosca.

Laguna Batana
Laguna Batana
Laguna Santo Morcillo
Laguna Santo Morcillo

Continuamos nuestro camino por la CR- 650 hasta llegar a nuestra siguiente parada, la Laguna Salvadora. Con el tiempo que hacía no había nada más que un grupo de moteros y algunas parejas, pero por como estaba acondicionado el lugar, tenía toda la pinta de ser un enjambre de gente en verano. Aunque la verdad es que atractivo no le falta.

Laguna Salvadora
Laguna Salvadora

Aquí también había cascadas, aunque parece ser que nos pilló un momento de poco caudal. Aun así era un lujo perder la mirada en el incesante fluir de las aguas, y dejar que el ruido ahogara todos los demás pensamientos de la mente. Me alegro de haberlo visto así y no lleno de gente en bañador, gritando y llenando las aguas de crema solar.

Laguna Salvadora
Laguna Salvadora

Laguna Salvadora

La mañana estaba ya algo avanzada, pero aún quedaba tiempo para visitar una última laguna antes de darnos la vuelta (ya que el camino deja de ser transitable para los coches una vez que se llega a la Laguna Tomilla, y tomar nuestra nueva ruta, también con espiritu quijotesco, con destino a la Cueva de Montesinos.

La última laguna donde paramos fue la Laguna Redondilla. Las formaciones de las paredes que rodeaban la laguna eran bastante impresionantes, y no pude evitar subir hasta el borde para verlas más de cerca. La foto que hizo mi compañero se vé más claramente a que me refiero. Es lo bueno de tener un tele. 🙂

Laguna Redondilla
Laguna Redondilla
Laguna Redondilla
Laguna Redondilla

Y ahora sí, a darnos la vuelta y a buscar la misteriosa y cervantina Cueva de Montesinos, pero eso será contado en el siguiente capítulo.

5 Comments

  1. Yo conoci las lagunas de Ruidera cuando tenia 16 años en una de las sequias mas fuertes que recuerdo. No habia cascadas y el agua no llegaba a cubrir la mitad de las lagunas. Habia muy pocos animales y menos plantas ¡fue un desencanto.!

    • Ooooooh ¡Qué penita! ¿Pues habrá que remediar eso, no? No están TAN lejos y la rutita circular de la laguna del rey y colgada te encantaría hacerla ahora que eres andadora. 🙂

  2. Paco Casares

    Pues resulta que yo tampoco conozco las Lagunas, aunque en su dia me hicieron ganar, en Geografia e Historia, una prueba, en clase sobre “el por qué el agua desaparecia y aparecia en el Guadiana”, y es que antes, por pura atracción, yo me habia empapado el tema. El premio fué la financiación del ” 1er Trofeo de Baloncesto entre cursos” patrocinado por el Profesor Sanchez Diana. (250,00 pesetas, de aquellas antiguas. Trofeo y grabado de la placa)

  3. No veas de las historias familiares que puede aprender una leyendo tu blog 😀
    ¡Me gusta!
    ¡Y sales muy guapa!

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