We can only grow the way the wind blows…

Esta semana que se acaba se cerraba en esta ciudad el festival de cine Retroback.

Es una suerte que todavía se hagan cositas así y se pueda ir al cine a ver peliculas de antaño, las hayas visto ya o no, en pantalla grande y en (bendita) versión original.

Una de las peliculas que hemos (re)visto ha sido Brazil, de Terry Gilliam. Hacía muchos años que la había visto, y aunque la atmosfera de la pelicula, claustrofóbica y deshumanizada, te deja una mala sensación en el cuerpo después de verla, decidí verla otra vez porque los tiempos que corren ahora son distintos a los que corrían cuando la ví por primera vez y los cambios en materia de libertad de expresión, de libre intercambio de información, y de respeto al entorno natural nos llevan cada día un pasito más cerca de ese futuro de hormigón y de masas consumidoras, y de mecanización, y de contaminación, y de miedo, y de control, y de muerte, y de silencio, y de indiferencia, de impotencia y de frustración.

No hay más que leer las noticias. (De momento en internet, porque sigue siendo legal, y porque si veo las imagenes de lo que pasa en el mundo en directo no puedo evitar el nudo que se me forma en el pecho, y las lágrimas que me suben a los ojos.)

No hay más que leerlas para ver al futuro hacia el que nos encaminamos. Ley Sinde-Wert que protege el mercado y coarta el libre intercambio de información. Ya pronto no podremos hablarle a un amigo de un buen libro que hayamos leido o de un disco que hayamos escuchado, porque estaremos violando derechos de mercado. Si hoy pongo un link en este post, a la canción que lleva por título, estaré comentiendo un delito, cuando ayer solamente estaba compartiendo cultura. La pobreza en España que se hace crónica y amenaza a casi 12 millones de personas en el pais, mientras que se siguen pagando rescates multimillonarios a los bancos. La policia que responde con porras y bolas de goma a protestas de gente sentada en el suelo con las manos en alto, que no quieren que les quiten lo que tanto sudor y sangre ha costado alcanzar. Jueces valientes que luchan contra las injusticias del pasado, que se ven aplastados por la propia “Justicia”, y luchadores contra la corrupción politica que se ven pateados en el culo por esos propios “Politicos”. Cementerios nucleares que florecen como champiñones y centrales viejas que se resisten a cerrar, mientras que los hipócritas que se apuntaron al carro verde se quitan por fin la máscara y siguen vendiendo su energía térmica y nuclear, como no habían dejado de hacerlo en ningún momento, por mucho que quisieran hacernos creer que podíamos tener ciervos y al quebrantahuesos lampando por nuestro salón. La extracción de gas natural de donde nos sale del papo, que hace que podamos encender un mechero y prenderle fuego al agua que sale directamente del grifo y que luego nos bebemos. Y mientras tanto se reducen las ayudas para energías renovables. Se invierte en explotación del hoy en vez de en conservación del mañana.

Y todo esto, sin sacar la cara del pais. Si miramos un poquito hacia fuera, empiezan a mancharsenos las manos, y ya no de la mierda por la que nos movemos aqui, sino de sangre siria, y petroleo de shell en el Ártico, y hambrunas en el cuerno de África, y represas de Endesa en la Patagonia chilena. Y que de verdad de los animalitos, pronto nos quedarán solo postales, con solo 20.000 ejemplares de leones que aún no han sucumbido a los atropellos, la caza furtiva o la falta de comida y la destrucción de su habitat.

Y pensar en todo el potencial que tenemos, en la belleza de la VIDA con mayusculas, la pluralidad de organismos, la extraña sabiduria natural que hace que todo funcione como un reloj, y que da sentido a las muertes de unos con las vidas de otros. Pero nosotros no. Los humanos no podemos dejarnos llevar por ese viento de pachamama porque no nos gusta que cuiden de nosotros. Porque nosotros somos ya mayores. Superiores. Y por eso nos gustan las muertes solo por dinero, o por más muertes. Nos gusta crecer justo al sentido contrario en el que sopla ese viento. Pero al final, como ya estamos viendo, nos quebraremos, nos romperemos en dos y en tres, y el viento esparcerá los restos de nuestra humanidad soberbia por lo que quede de planeta, para seguir adelante sin nosotros, con otras criaturas menos inteligentes, pero más vivas.

Y es que, sólo podemos crecer en la dirección que sopla el viento.

“We can only grow the way the wind blows
We can only bow to the here and now
Or be broken down blow by blow

Now it’s come to this
Hollow speeches of mass deception
From the Middle East to the Middle West
Like crusaders in a holy alliance

Now it’s come to this
Like we’re back in the dark ages
From the Middle East to the Middle West
It’s a plague that resists all science”

The Way The Wind Blows” – RUSH

We can only grow the way the wind blows
We can only grow the way the wind blows

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5 Comments

  1. Es tan triste y tan real lo que dices que solo puedo llorar y sentir tristeza por los que nunca veran crecer una margarita entre los guijarros de la playa, ni veran nacer una bellota el la rama de una encina ni se mojaran los pies con una ola suave y dulce. Si todos hablamos el lenguaje de la tierra quizas la tierra nos oiga y nos de una segunda oportunidad

  2. Preciosa reflexión. Dura, triste, pero hermosa. Nos cuesta confiar en el género humano, no en las personas concretas, sino en las que viven en esa estructura superior, más allá del bien y del mal, que toman decisiones sobre nuestro futuro, nuestras vidas, sin tenernos en cuenta a nosotros y pensando que los que se preocupan (nos preocupamos) por la NATURALEZA, por esa VIDA en mayúsculas, vivimos fuera de este mundo, que es el suyo.
    Pero la fuerza que tenemos las personas concretas no la podemos olvidar, tenemos que reivindicarla y seguir luchando, poniendo granitos de arena y uniéndonos.

  3. Ciertamente el mundo se convulsiona en casi todos los ambitos y la situación es insostenible. Pero a mi me ha dado por pensar que todo esto es necesario para un gran cambio a mejor que se avecina. 😀 Aunque ese cambio parece que va a ser movidito. Como escuché hace poco, lo suyo es que estemos en el ojo del tornado para no salir despedidos.
    ¡Ánimo guapas y a propiciar el cambio!

  4. Me parece un blog curiosísimo y muy agradable.
    Son las cosas que creo que a todo el mundo (o a mucha gente) nos gusta disfrutar, pero no compartimos. Y éste blog lo hace.
    Enhorabuena y gracias por compartir tus pedazos de vida, que te hacen el día mucho más agradable.
    Yo también me haré asidua desde hoy.
    🙂

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