De como amasar buen pan y otros amores…

Taller de pan
Taller de pan

Ayer fue uno de esos domingos que dejan echa polvo para el Lunes pero que da gustito hacer porque te llenan las horas de tiempo de calidad. Un taller de pan en el centro de visitantes del parque natural de Huetor Santillan y una compañía inmejorable.

El día empezó con un buen madrugón a las 7:50 de la mañana ya que teníamos que estar en el centro de Puerto Lobo a las 9 de la mañana, aunque si yo lo llego a saber, la media hora de tostón de introducción al parque inicial me lo paso durmiendo. 😛

Es curioso que este tipo de actividades que parece que son algo marginal y que nadie se entera de que existen, tienen en realidad una gran demanda, y el taller estaba a rebosar, con 75 personas que se habían quedado fuera. Está claro que no es que la gente no tenga interés por lo artesanal y lo tradicional sino que simplemente se prefiere invertir en otras cosas.

El taller en sí realmente no era muy técnico. Las masas ya estaban preparadas (por los maestros panaderos que impartían el taller) y básicamente nosotros lo que hicimos fue darle forma a nuestros panes y tb rellenar las tortas de manteca con los ingredientes y cantidades que preferíamos. También pudimos hacerles decoraciones. Fue bastante divertido y de alguna forma, super gratificante.

Taller de pan Taller de pan

Pero si no fue muy técnico, sí que fue muy inspirador. Los panaderos contestaban a todas las preguntas, y se notaba que había gente que a había hecho pan antes, y a los que no, nos abrienron las puertas de un interesante mundo. Desde que la masa madre en realidad se hace a partir de una manzana y miel, pasando por las levaduras que están en el aire, por lo que el pan de Alfacar es único, y terminando por como hacer que tu horno haga el pan, como si fuera un horno de leña.

Taller de pan           Taller de pan

Nos hablaron de como no se puede hacer pan si uno está enfadado, porque el pan también se enfada. De como la masa del pan está viva y hay que tratarla con “amor” mientras que se la está tratando. De como las manos frías son manos de panadera, y las calientes de pastelera. Y en general, de como hace falta mucho amor para amasar un buen pan, demasiado como para poder vender 5 barras por 1€.

Pero no todo fue trabajar y escuchar. También hubo oportunidad de saborear deliciosos bizcochos hechos la noche de antes por la madre de dos de los panaderos que llevaban el taller, uno de chocolate y otro de manzana. Y más hacia el medio día, pan de alfacar con aceitito de oliva para mojar. El aperitivo perfecto mientras que esperabamos a que se terminaran de cocer nuestros panes y nuestras tortas.

Cuando finalmente nos entregaron aquellos pequeños tesoritos que habiamos confeccionado con nuestras propias manos, fue un poco como que nos entregaran al hijo, después del parto, solo que sin ningún dolor, y con todo el amor, y un olorcito que hacía casi imposible esperarse a llegar a casa para degustar el pan recien hecho.

Al llegar a casa nos comimos las dos pequeñas hogazas de una sentada con el arroz. Y para la merienda un delicioso té con nueces con las tortas de manteca con poco chocolate. ¡Justo a mi gusto!

Por supuesto que después de este aperitivo, apetece más. Aprender a hacer el pan desde cero, desde la masa madre, e intentar probar con otras harinas, como el centeno, ponerle cereales, etc, etc, etc…

¡Me encanta esta nueva perspectiva! Y no es que vaya a dejar de comprarle pan a mi panadero (que por cierto es de Alfacar), pero, por ejemplo, no abre la panadería los domigos. El día perfecto para hacer tu propio pan.

Taller de pan
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7 Comments

  1. Son preciosas las fotos de tus panes, me alegro mucho que los disfrutárais.
    Un besito

  2. Para mí también fue muy interesante. Me encantó cuando el maestro panadero nos contaba que había que hacer el pan con mucho amor, que el pan era un ser vivo y que le transmitíamos nuestros sentimientos… Cada vez me va gustando más es cocinar, sobretodo visto desde esa perspectiva. Fue muy gratificante el taller, gracias por contar conmigo para esto!!

  3. Que bien que la gente se apunte a hacer estas cosas conmigo… aunque tengan que madrugar…

  4. Que maravillosa tuvo que ser esa experiencia. No s volver al pasado es ir hacia el futuro hacia nuestros origenes. Me alegro que hayais tenido esa vivencia. Espero comer de vuestro pan algun dia. Os quiero

  5. Qué pasada. Qué experiencia tan chula… A ver si me apunto a otra… O por lo menos, guardadme algo la próxima vez… 🙂 qué buena pinta.

¿Tienes alguna pregunta o sugerencia? ¿Te apetece aportar algo de tu experiencia? ¡Déjame un comentario!